La insurrección llegó a las comunidades

Pluma No. 5 - Invierno 2006

Mixteca oaxaqueña.- El grito: "¡Ya cayó, ya cayó! ¡Ulises ya cayó!" retumba y hace eco entre las piedras, el sol, la tierra y el corazón de la mixteca oaxaqueña, más allá de la ciudad capital, entre las comunidades agrarias. "¡Ya cayó, ya cayó!", gritan los niños de 4, 5, 6 años que juegan divertidos con la consigna que han escuchado en voz de sus padres, de sus vecinos, de sus maestros.

Es el grito que surge de la región con el índice más alto de marginación en la entidad. De la región de donde las mujeres mueren por cáncer cérvico-uterino o por complicaciones en el parto. En donde los niños carecen de alimentos, y en donde se registran las cifras más altas de desnutrición; en donde los servicios de salud no existen; en donde es fácil morir por enfermedades que pueden ser curables.

Y son estas mujeres y hombres que sufren de la pobreza cotidiana, los que ahora gritan, y que colocan pancartas en sus puertas exigiendo la salida de Ulises Ruiz de Oaxaca, participando junto con los profesores en las movilizaciones locales y que manifiestan sus simpatías al movimiento coreando las consignas, que luego son aprendidas por los niños, que también están aprendiendo a resistir y luchar.

Esas mujeres y hombres ya comienzan perseguir a sus autoridades priístas, a quienes se les exige que renuncien. La presión de la población de la Mixteca ha llegado a tal grado, que algunos presidentes municipales de la región han tenido que apostar guardias permanentes de policías para que los protejan.

Y aunque es cierto que aún muchos de los municipios de la zona siguen gobernados por el PRI, también lo es, que esta lucha está demostrando que mucha gente ya no está dispuesta a seguir soportando a estas autoridades, y que incluso están ya organizándose para tumbarlos. Probablemente estemos ya ante el fin de los cacicazgos priístas.

La Mixteca sólo es una muestra de que la gente en Oaxaca está saliendo a las calles a luchar y a tomar las riendas de sus propios destinos.