Pluma No. 9, Invierno de 2007

Hugo Chávez: “socialismo” sin Marx y con empresarios

Alejandro Ortiz Hernández

 

C uando elaborábamos este artículo, en noviembre de 2007, las calles de Venezuela eran el escenario de importantes movilizaciones que demandaban postergar la aplicación de un referéndum para aprobar o rechazar la modificación de 69 artículos de la Constitución que, entre otras cosas, permite la reelección indefinida del actual presidente Hugo Chávez Frías. Estas movilizaciones, encabezadas principalmente por estudiantes de las principales universidades del país, tanto públicas como privadas, exigían que el referéndum se pospusiera hasta febrero del 2008 con el objetivo de que la población conociera el alcance de las modificaciones, y pudiera elegir de manera informada y conciente.

Las acciones de protesta fueron encabezadas por los principales partidos de oposición, ligados a la oligarquía venezolana: Acción Democrática, Comando de la Resistencia , Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo y Comité de Organización Político Electoral Independiente.

Es igualmente interesante saber que ha aparecido en Venezuela una oposición obrera y de izquierda al actual gobierno, que cuenta con respaldo entre sectores de trabajadores y con líderes de larga tradición de lucha, como Orlando Chirino, uno de los coordinadores de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT).

Los cambios constitucionales propuestos por Chávez son contradictorios: por un lado ayudarían a sectores desfavorecidos, porque permitirían que la jornada laboral se reduzca a seis horas (siempre y cuando así lo convengan trabajadores y empresas) y el Estado tendría que otorgar obligatoriamente pensiones a vendedores callejeros, amas de casas y empleadas domésticas, entre otras medidas como éstas; por otro lado, le permitirían al presidente que concentre todavía un mayor poder, por ejemplo, podría crear nuevas regiones administrativas, gobernadas por vicepresidentes escogidos por él, y reelegirse en el cargo por tiempo indefinido. Uno de los que fueron de sus más leales colaboradores y hasta su confidente, el general Raúl Baduel, ex ministro de Defensa, calificó la iniciativa constitucional de Chávez de “golpe de Estado.” En efecto, el proyecto del presidente apunta en dirección de ir creando un régimen dictatorial.

Según el propio presidente, las modificaciones constitucionales son necesarias para la construcción del “Socialismo del Siglo XXI”.

 I. Buenos años para empresarios, banqueros, transnacionales petroleras…

El 1 de mayo del 2005, Hugo Chávez anunció que Venezuela comenzaba la transición al “Socialismo del Siglo XXI”. Pero la situación económica no ha cambiado para la mayoría de los venezolanos. La economía creció en el 2006 un 10.3%, producto de los altos precios del petróleo, pero esta mejoría no se ha visto reflejada en los bolsillos de los trabajadores. Aunque la pobreza se redujo, la padece un muy alto 47% del total de la población y existe un desempleo del 17%.

Los grandes ganadores en estos años han sido un amplio sector de los empresarios: “las ganancias de las empresas pasaron del 38% en el 2002, al 49% en el 2005” , mientras que los sueldos de los trabajadores recibieron en el 2007 un aumento del 20%, es decir, 4 ó 5 dólares, aunque no a nivel general. Los sectores bancarios y de seguros registraron un crecimiento del 30%. De los 52 bancos existentes, 35 son aliados de las trasnacionales y siete controlan el 50% de la masa monetaria. Las empresas automotrices tienen contemplado aumentar en 30% su producción. En cuanto a las trasnacionales petroleras, siguen participando en la explotación y exploración de pozos petroleros, y a pesar de que Petróleos de Venezuela (PDVSA) es dueña del 40 al 49% de la producción, las compañías extranjeras siguen obteniendo fabulosas ganancias. (1)

Chávez le sigue pagando puntualmente la deuda externa a los acreedores internacionales, y permite que distintas multinacionales sigan participando en sectores estratégicos y exprimiendo a los trabajadores venezolanos. “No rompe con las multinacionales, sino que busca compartir con ellas las ganancias del negocio petrolero. Su proyecto es crear ‘empresas mixtas'. Chávez anunció con bombos y platillos este 1º de mayo, que tomó el control de las empresas petroleras de la Franja del Orinoco. En realidad, legalizó que la estatal PDVSA sea una empresa mixta asociada a las multinacionales del petróleo como Texaco, Exxon, o Repsol- YPF”, denunció el Partido de la Revolución Socialista. (2)

Estos datos demuestran claramente que Chávez y sus asesores no estás dispuestos a nacionalizar plenamente el principal recurso del país, que estaría en la base de hacer de Venezuela un país socialista. Así lo admitió uno de sus asesores, Heinz Dieterich: “Decir que aquí hay socialismo, no encuentra una base, una ciencia. Aquí no hay socialismo en el sentido histórico del término…”. (3)

El llamado “Socialismo del Siglo XXI” no rompe con el empresariado venezolano, ni pretende abolir la propiedad privada de los medios de producción, condición necesaria para la construcción de algo que merezca llamarse socialismo. “Vielma Mora, quien es asesora de “La Federación de Empresarios Socialistas” (¡vaya oximorón!), ha afirmado que el gobierno debe defender la propiedad privada y apoyar a los capitalistas. Por otra parte, ante el temor de los empresarios que señalan a la inseguridad jurídica como la razón que los llama a no invertir en el país, los representantes gubernamentales no pierden oportunidad para decirles que en Venezuela se respetará la propiedad privada”. (4)

Orlando Chirino, en abril de 2007, ilustraba así la actual presencia del capital extranjero: “Luego de la gran ofensiva neoliberal de los años 90, ahora nuevamente vemos multimillonarias inversiones de grandes grupos de capitalistas internacionales en sectores estratégicos, bien sea en la industria petrolera, en el sector minero, en la explotación de carbón, en la construcción de vivienda y obras de infraestructura. Consorcios internacionales de China, Rusia e Irán, súper explotan como nunca la mano de obra nacional”.(5)

 Chávez no promueve el poder popular

Algunas organizaciones de izquierda, defensoras del régimen de Chávez, sostienen que los trabajadores están ante la oportunidad de participar en la administración de las empresas, a través de los mecanismos de cogestión que se han establecido en la Constitución. Sin embargo, los propios funcionarios gubernamentales se han encargado de aclarar que no habrá tal. “En cuanto a la cogestión en Compañía Anónima de Administración y Fomento Eléctrico (CADAFE), Villalobos explicó que está claro –incluso se ha conversado con el Presidente de la República-, que algunos sectores habían interpretado mal el proceso, sobre todo en las empresas estratégicas del Estado. ‘Se pensó que las autoridades de las empresas estatales serían designadas en asambleas de trabajadores, pero esto ya se aclaró' [que no será así]. La cogestión en las empresas estratégicas debe ser un proceso de participación laboral en el que los trabajadores organizados en asambleas o comités de participación, aporten ideas para mejorar la gestión de la empresa, contribuir con la contraloría social, ‘ pero no se prevé que nombren gerentes o directores ”.(6)

Es decir, la anunciada “cogestión” no permitirá que los trabajadores dirijan y controlen las empresas, sino que “aporten ideas” sobre las formas de explotación.

También se ha dicho que existen otros mecanismos, como la conformación de los Consejos Comunales, cuya existencia será una oportunidad para que los sectores populares tengan una mayor injerencia en la toma de decisiones. Pero esto tampoco es así, pues la conformación y funcionamiento de estos consejos está ligado a los recursos que les haga llegar el Poder Ejecutivo. “La estructura actual de los consejos comunales tiene severas limitaciones para impulsar una participación democrática y autónoma. Según la ley, los consejos dependen en todo del Ejecutivo Nacional. Allí se registran, se revisan y aprueban los recursos que se les otorgan. En definitiva, el Presidente es quien decide quién recibe el dinero”.(7)

 II. El partido de los “empresarios socialistas”

El Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) es un organismo impulsado desde el Estado y en el que uno de sus componentes, los empresarios, juega un rol determinante. Su llamado a que los trabajadores y campesinos se le sumen, tiene el objetivo de maniatarlos al control político gubernamental. Quienes están en las altas esferas sociales y del gobierno, están también en las del PSUV.

“Hace poco fue creada la asociación ‘Empresarios Socialistas de Venezuela' que es parte del PSUV. Los ‘empresarios socialistas' cuentan con la presencia de magnates como Marcos Zarikian, Alberto Vollmer, Víctor Vargas Irausquín, Víctor Gill Ramírez y José Agustín Campos. Zarikian es dueño del Hotel Eurobuilding y es el principal empresario textil del país. Vollmer es propietario de Ron Santa Teresa e Irausquin y Gill Ramírez son banqueros dueños del BOD y Fondo Común y antes habían sido del equipo de finanzas de COPEI y AD respectivamente [los partidos burgueses que gobernaron durante 50 años el país]. En su reunión fundacional, fue designado como asesor de los empresarios socialistas uno de los más influyentes miembros del Gobierno, el superintendente del Seniat, José Gregorio Vielma Mora, aquél mismo que debe controlar si los empresarios pagan o no pagan los tributos”.(8)

En el partido de Chávez se pretende que ingresen los trabajadores, los campesinos y la población pobre, para que se subordinen a la clase que les es antagónica. Una organización así es imposible que impulse cambios a favor de los de abajo.

Otra característica del PSUV es su régimen interno autoritario y antidemocrático. Tiene un Tribunal Disciplinario que mantendrá como objetivo mantener a raya a los disidentes de la línea del presidente. El PSUV aún no cuenta con documentos básicos, ni con una línea programática clara pero ya creó un organismo inquisitorial que castigó a los diputados Francisco Ameliach y Luis Tascón por haber hecho declaraciones que no agradaron a Hugo Chávez. La existencia de este tribunal es sintomática de lo que será el PSUV de ahora en adelante: una organización en que la crítica y la disidencia estarán sujetas a sanciones. (9)

Y aunque se supone que en estos momentos se está desarrollando un debate sobre el rumbo que debe tomar el PSUV, el presidente Chávez ha marcado ya el programa político que NO seguirá este partido: “El PSUV no tomará las banderas del marxismo-leninismo porque es una tesis dogmática que ya pasó y no está acorde con la realidad de hoy”. Y dejó bien en claro cual es su postura ante la clase obrera: “Tesis como la de la clase obrera como el motor del socialismo y de la revolución están obsoletas. ‘El trabajo hoy es otra cosa, es distinto, está la informática y la telemática, y Carlos Marx ni siquiera podía soñar con estas cosas' ”. (10)

A muchos ha llamado la atención la enorme cantidad de afiliados registrados al partido en tan poco tiempo. Tan sólo unos pocos días después de haberse anunciado el comienzo del proceso de afiliación, el partido ya contaba con más de medio millón de adherentes. ¿Cómo se consiguió una cifra tan alta en tan poco tiempo? No es de dudar que Hugo Chávez tiene una enorme popularidad entre los trabajadores, pero lo cierto es que también se han utilizado métodos poco honestos para hacerse de asociados. “El PSUV, así se llene de afiches y frases de Mariátegui, del Cristo de los pueblos y del Che, hace de la militancia por la liberación una obligación rebajada y viciada, al punto de obligar a muchos a inscribirse por medio del chantaje de conservar el puesto de trabajo. ‘El que no se inscriba está botado', y que no digan que no es así, porque esto se repitió mil veces en diferentes sitios de la administración publica este fin de semana”. (11)

 III. Chávez vulnera la autonomía sindical

El gobierno ha tenido una política permisiva ante los empresarios, pero al movimiento obrero independiente le ha montado obstáculos para evitar que se desarrolle. El 24 de marzo 2007, en un discurso pronunciado en ocasión de la toma de juramentación de los promotores del PSUV, Chávez declaraba: “los sindicatos no quieren tener nada que ver con el partido ni con el gobierno, quieren ser autónomos; es una especie de chantaje y resulta que entonces tenemos, hemos tenido y seguimos teniendo unos sindicatos como inodoros, insípidos (...) que pierden de vista la lucha histórica de la clase obrera por la Revolución , con el cuento de que son autónomos los sindicatos”. 12 Esta diatriba del presidente, era la respuesta a la lucha que han emprendido los trabajadores venezolanos en defensa de la autonomía sindical con respecto al Estado y al propio partido oficial, de la cual hay varios ejemplos ilustrativos.

Sanitarios Maracay es una fábrica instalada en la ciudad del mismo nombre. A finales de 2006, fue abandonada por la patronal, y recuperada por los trabajadores, quienes la pusieron a producir. Desde entonces, una de las exigencias del sindicato ha sido que el gobierno expropie la fábrica sin indemnización, y que pase a ser controlada por los trabajadores. 13 La respuesta del gobierno fue en sentido contrario. Ante una movilización realizada el 24 de abril de 2007, los trabajadores fueron reprimidos por la policía, que hirió a 10 obreros y encarceló a 15. 14 Como respuesta, los obreros del Estado de Aragua, cuya capital es Maracay, estallaron un paro general, exigieron la salida del gobernador del Estado y se solidarizaron con la demanda de expropiación sin indemnización de Sanitarios Maracay. 15 Los policías represores forman parte de la “Guardia Nacional”, dependiente directamente del gobierno central. (16)

El 21 de agosto de 2007 fueron desalojados del Ministerio del Trabajo, 17 dirigentes sindicales que esperaban entregar proyectos de contratación colectiva de empleados y obreros de la administración pública. “Gente de Franklin Rondón y Nelson Pinto, coordinadores de la Federación Nacional de Trabajadores del Sector Público (Fentrasep), militantes de los Tupamaros, y gente de la “esquina caliente”, llegaron con todas las intenciones de arremeter violentamente contra los dirigentes que allí se encontraban; éstos, ante la evidente desventaja física y numérica, optaron por salir pacíficamente del recinto”. (17)

Los líderes sindicales acudieron al Ministerio con la finalidad de renovar un contrato colectivo que venció hace más de tres años. Sin embargo, los funcionarios, que dependen directamente del Gobierno Nacional, coludidos con la burocracia de la Fentrasep , han obstaculizado a los dirigentes independientes y clasistas.

Y ya que estamos hablando del Ministerio del Trabajo chavista, hay ejemplos también de la actitud hostil que ha tenido ante los trabajadores.

A mediados de 2007 el sindicato de Coca-Cola había logrado la firma de un contrato colectivo ampliamente favorable para los trabajadores. Sin embargo, “ni el cumplimiento de los requisitos legales son argumentos suficientes para la Inspectora del Trabajo de Valencia, y desde que se introdujeron los documentos hace más de dos meses, no ha sido posible que la inspectoría emita el Auto de la homologación del contrato colectivo de este sindicato. El argumento para no homologar es que “existe un grupo de trabajadores de Coca-Cola, que están recolectando firmas para introducir un sindicato paralelo”. Los propios sindicalizados confirman la intentona de construir este “nuevo” sindicato, auspiciado por uno de los partidos aliados a Chávez, el Partido Patria Para Todos (PPT) (18)

“No me cabe la menor duda que el Ministerio del Trabajo, en cumplimiento de directrices del Gobierno Nacional, se ha convertido en la Junta Liquidadora de las organizaciones sindicales y de las conquistas de los trabajadores”, denunció Orlando Chirino.

“En Firestone la inspectora del Trabajo ordena a la empresa a discutir la convención colectiva con un sindicato que sólo representa el 10 por ciento de los trabajadores. En Mavesa Alimentos se matricula en tiempo récord un sindicato con 34 firmas en un universo de 750 trabajadores. En Coca Cola, luego de firmarse una convención colectiva, la Inspectoría del Trabajo homologa parcialmente el contrato dejando pendiente 15 cláusulas. En la Ford , luego de que el sindicato elabora y presenta un proyecto de convención, la inspectoría dilata los procedimientos, con la intención de poner a los trabajadores en contra de su organización sindical. Al examinar con detenimiento lo que sucede, hemos constatado que en todos estos casos, la Inspectoría del Trabajo actúa de manera perversa para favorecer a grupos minoritarios identificados con la FSBT (Fuerza Socialista Bolivariana de Trabajadores y Trabajadoras, parte del PSUV), para que monten sindicatos paralelos. Y para que no haya ninguna duda, la propia Inspectora les dice a los dirigentes sindicales clasistas que tiene la orden de trancar a todos los sindicatos que se identifiquen con C-CURA”, la Corriente Clasista, Unitaria, Revolucionaria y Autónoma (19) .

En la Venezuela de Chávez también existen los “topes” salariales, típicos del neoliberalismo, impuestos por el gobierno, que ha dado la indicación a los patronos públicos y privados de no otorgar aumentos salariales mayores al 20%. Y aunque en México pareciera que estos aumentos son altísimos, lo cierto es que en Venezuela, con una inflación mayor, no significan más que 4 dólares. Esta situación contrasta con los altos salarios que obtienen los gobernadores, diputados, y la alta burocracia venezolana, quienes obtendrán jugosos aumentos (20) .


1 Sorans, Miguel. “Un nuevo modelo para redistribuir la riqueza”. En Correspondencia Internacional . Revista de la UITCI.

No. 24. Junio-Septiembre 2007.

2 Aporrea. “El PRS no se disuelve ni ingresa al PSUV”. Disponible en http://www.aporrea.org/trabajadores/n93810.html.

3 Sorans, Miguel. “¿Venezuela va al Socialismo?” En La revolución venezolana. Ediciones El Socialista 2005.

4 Guerra, Armando. “Sobre la reforma constitucional. En Opción Socialista. Año 3. No.10. Agosto de 2007.

5 Aporrea. “Entrevista a Orlando Chirino”. En Correspondencia de Prensa. Boletín Informativo. Año IV. Abril de 2007.

6 “¿Elegir gerentes? ‘No se prevé'” La revolución venezolana. Ediciones El Socialista 2005.

7 Rojo, José Luís. “Trotsky, Mariátegui y el PSUV. Ídem.

8 Arantes, Leonardo y Neto, César. “¿Ingresar al PSUV es lo mismo que ingresar al PT brasileño?” Disponible en http://

espanaroja.blogia.com/2007/063001--ingresar-al-psuv-es-lo-mismo-que-ingresar-al-pt-brasileno-.php.

9 Lander, Edgardo. “El tribunal disciplinario del PSUV y la construcción de la democracia” Aporrea . Disponible en http://

www.aporrea.org/ideologia/a41010.htm.

10 Agencia Bolivariana de Noticias. “PSUV no será marxista-leninista porque ‘es una tesis dogmática no acorde con la

realidad de hoy', afirma Chávez. 22/07/07. Disponible en http://www.abn.info.ve.

11 Rojo, José Luís. “Trotsky, Mariátegui y el PSUV”. En Socialismo o Barbarie. Disponible en http://www.socialismo-obarbarie.

org/venezuela.htm.

12 Sobre la consigna de autonomía sindical. Disponible en http://www.manosfueradevenezuela.org/index.

php?option=com_content&task=view&id=205&Itemid=1.

13 CMI-Venezuela. “La lucha obrera de sanitarios Maracay” Disponible en http://venezuela.indymedia.org/

es/2007/09/10904.shtml.

14 “La lucha de Sanitarios Maracay” En Correspondencia Internacional . Revista de la UIT-CI. No. 24. Junio-Septiembre

2007.

15 “Paro general en Aragua” Ídem.

16 Op. Cit.

17 Aporrea. “Fueron desalojados violentamente dirigentes sindicales que se encontraban en el Ministerio del Trabajo”.

En Socialismo o Barbarie. Revista Electrónica. Disponible en http://www.socialismo-o-barbarie.org/venezuela/070826_a_

desalojadosviolentamente.htm.

18 Pereira, Christian. “Inspectora del Trabajo se niega a homologar Contrato Colectivo de Coca- Cola, para favorecer a

un sector minoritario de la FBT “. En Socialismo o Barbarie. Revista Electrónica. Disponible en http://www.socialismo-obarbarie.

org/venezuela/070826_a_desalojadosviolentamente.htm.

19 Aporrea. “El Ministerio del Trabajo es una ‘Junta Liquidadora' del movimiento sindical y de las conquistas de los trabajadores”

Entrevista a Orlando Chirino. En Socialismo o Barbarie. Disponible en http://www.socialismo-o-barbarie.org/venezuela/

070930_a_entrevista_chirino.htm.

20 “El PSUV no es un partido de los trabajadores ni para profundizar la revolución” Entrevista a Orlando Chirino. En Correspondencia

Internacional . Revista de la UIT-CI. No. 24. Junio-Septiembre 2007.

 

CONTENIDO

 Presentación

 * Venezuela:

-Hugo Chávez: “socialismo” sin Marx y con empresarios

- La UNT y el Partido Revolución y socialismo

- Orlando Chirino: “ La Refroma constitucional convalida la explotación capitalista.

* Costa Rica:

-¿Qué pasa con el TLC?

- La polémica en torno a la consigna de “huelga general”

- El TLC significaría la ruina de agricultores y conculcación de derechos laborales

* En el mundo

Más riquezas y más empobrecidos

* Argentina:

-Falleció Ernesto González

-Despedimos a Ernesto González

- Los "libros de Ernesto"

  Irak

-El fracaso de EU en Irak no será como el de Vietnam

-El ejército de Mocktada Al Sadr

-Los kurdos, los otros ganadores de la invasión

República Dominicana

Los trabajadores haitianos en República Dominicana

Haití

Un glorioso pasado libertario y un presente de miseria e invsión

Teoría

Reconstruir la herramienta, en la hora del trotskismo

Arte

Una obra maestra: Tamtoc en San Luis Potosí

Documentos

Actitud del partido obrero hacia la religión