Pluma No. 9, Invierno de 2007

 

República Dominicana

 

Los trabajadores haitianos en República Dominicana

R.E. Techlert *

S anto Domingo, República Dominicana .- El saqueo de las riquezas naturales, la falta de empleo y la pobreza en los países semicoloniales han obligado a los sectores más pobres a la emigración.

A este fenómeno no son ajenos tanto República Dominicana como Haití. Cerca de dos millones de dominicanos emigraron a los Estados Unidos y Europa. Existen en la clase obrera dominicana un poco más de 700 mil trabajadores haitianos. Esto se debe a la cercanía que existe entre estos dos países, ya que ambos conforman la segunda isla más grande del Caribe.

Los trabajadores haitianos emigraron a República Dominicana desde los primeros años del 1900, con el auge de la industria azucarera. Para 1920 eran unos 50 mil trabajadores, de los cuales 28 mil eran haitianos. El 58 por ciento de los trabajadores de la zona fronteriza y el 37 por ciento en las demás zonas del país, son haitianos. En la industria de la construcción juegan un importante papel. En donde son un 40 por ciento, mientras que en las construcciones turísticas son el 90 por ciento. También los podemos ver en el comercio informal como “pepeteros” o vendedores de artículos usados o de jugos, frutas, dulces, etc. Muchos son parte de la indigencia y la mendicidad en las ciudades de Dominicana.

El 90 por ciento de los trabajadores haitianos en su vecino país son “ilegales”. Sonia Pierre, defensora de los derechos haitiano-dominicanos denuncia cómo se dan las deportaciones de estos trabajadores: “En el proceso de las deportaciones las situaciones son graves, las mujeres como siempre somos las más violentadas. Apresan a las mujeres en el mercado dejando a sus bebés. En la última deportación tenemos más de 150 niños que quedaron sin madre, ya que fueron deportadas a Haití. Otros tantos pequeños murieron, aun las madres gritando a los militares que por favor las dejaran llevar sólo a sus hijos. Son terceras generaciones, son gente con derechos. Y los militares les negaban.

“También en una comunidad en la zona de Santiago quedaron una gran cantidad de niños de meses, sin familia; no sabemos qué pasa con esos niños porque jamás los encontramos.

“Por otra parte, la violación que se da es que la mayoría de nuestras mujeres trabajan como sirvientas en casas de familias, y allí aprovechan los dueños de casa en el momento de la deportación y entregárselas a las autoridades.” 1

 El vía crucis de los braceros haitianos

Para que un trabajador haitiano viaje “legalmente” a Dominicana necesita 200 dólares para pagar los trámites e impuestos. Ahí comienza su desgracia, porque el salario es en promedio de 2 dólares diarios. Tiene que recurrir a los traficantes, militares y civiles, de ambas partes de la frontera, para que lo crucen, lo cual ocurre en las peores condiciones y dando dinero a toda autoridad que lo detiene. Los traficantes ponen en peligro su vida y muchas veces la provocan, al trasladarlos en vehículos cerrado donde se asfixian. Es un gran negocio. Los controles en la frontera sólo sirven para negociar la entrada de los haitianos y su traslado a los centros de trabajo.

Recientemente se formó la guardia fronteriza, CESFRONT, cuya tarea es reprimir y perseguir a los haitianos. Obreros haitianos que trabajaban en Dajabón fueron sacados de la construcción a golpes y tiros, para no pagarles. En varias construcciones, al llegar el día de pago, llaman a agentes de Migración para que se los lleven y así no le pagan. Casos como esos pasan a diario en distintas partes del país. Todos los días hay redadas y repatriación. El Nuevo Diario recoge, al inicio de octubre, de 2007 que en lo que va de año más de 10,000 trabajadores han sido devueltos al intentar llegar a centros de trabajo.

Los trabajadores de origen haitiano son presentados como los culpables de los bajos salarios y la falta de empleos. Muchos trabajadores de origen dominicano dan crédito a ese argumento. La verdad es que los responsables de los bajos salarios y la falta de fuentes de trabajo son los patronos y sus gobiernos.

 Leyes racistas y discriminatorias

Hoy en día la xenofobia y el anti-haitianismo tienen en Dominicana mayor fuerza y carácter institucional. Sectores del gobierno promueven modificar la Constitución para establecer reglamentaciones contra los trabajadores haitianos y los dominicanos de ascendencia haitiana.

Este sector de la población es uno de los más explotados y sufre todo tipo de discriminación y aislamiento. Se le niega acceso a las escuelas y a los centros de trabajo, pues las autoridades no le dan papeles de identificación con el argumento de que al momento de nacer sus padres eran “ilegales” en el país. Tal es el caso de la activista Sonia Pierre, nacida aquí hace 44 años, y que por su lucha en defensa de los derechos de los trabajadores emigrantes, la quieren deportar a Haití. Se estima en unos 150 mil dominicanos de ascendencia haitiana en el país. Mientras que en EU se estima que en 2006 habían unas 590 mil personas de ascendencia dominicana.

El anti-haitianismo se origina desde la separación de los dos pueblos a mediados del 1800. Lo inició un sector dominicano españolizado que aún mantiene vigencia en los estamentos del Estado. Con la dictadura de Trujillo ordenó el “corte” o la matanza de 1937. En los meses de septiembre y noviembre de ese año fueron asesinados decenas de miles de haitianos en la zona fronteriza. 70 años después, varios intelectuales haitianos y Organizaciones no gubernamentales han creado el Comité Memoria 1937 y declarado el 2007 el “Año del Perejil”, en alusión a que en la matanza todo el que no pronunciara bien perejil era matado. En kreol, lengua haitiana, no se pronuncia la “R”.

 Realidad ignorada por las direcciones de izquierda

Esta realidad es ignorada por la mayoría de los dirigentes de izquierda, líderes sindicales y los políticos burgueses. Ellos también separan a los trabajadores por su origen de nacimiento, su condición migratoria y hasta por su color. Con esta discriminación la patronal ejerce una mayor explotación.

Los trabajadores dominicanos llamamos a apoyar la lucha de los trabajadores haitianos o de ascendencia haitiana, a acompañarlos en su lucha por documentos de trabajo y estadía en el país; y a rechazar la represión en su contra. Debemos promover la más amplia solidaridad, sin condiciones, con ellos y los demás trabajadores inmigrantes.

 

Notas

 

* Tal es el nombre de un compañero haitiano fallecido en 1997 por falta de asistencia médica básica. Era el principaldirigente de la Liga de Trabajadores Socialistas Internacionalistas.

1 Dominico-haitianas: Género, etnia y violencia. Sonia Pierre, Directora ejecutiva del Movimiento de Mujeres Dominico- Haitianas.

 

 

 

CONTENIDO

 Presentación

 * Venezuela:

-Hugo Chávez: “socialismo” sin Marx y con empresarios

- La UNT y el Partido Revolución y socialismo

- Orlando Chirino: “ La Refroma constitucional convalida la explotación capitalista.

* Costa Rica:

-¿Qué pasa con el TLC?

- La polémica en torno a la consigna de “huelga general”

- El TLC significaría la ruina de agricultores y conculcación de derechos laborales

* En el mundo

Más riquezas y más empobrecidos

* Argentina:

-Falleció Ernesto González

-Despedimos a Ernesto González

- Los "libros de Ernesto"

  Irak

-El fracaso de EU en Irak no será como el de Vietnam

-El ejército de Mocktada Al Sadr

-Los kurdos, los otros ganadores de la invasión

República Dominicana

Los trabajadores haitianos en República Dominicana

Haití

Un glorioso pasado libertario y un presente de miseria e invsión

Teoría

Reconstruir la herramienta, en la hora del trotskismo

Arte

Una obra maestra: Tamtoc en San Luis Potosí

Documentos

Actitud del partido obrero hacia la religión