Ejemplo de huelga universitaria
República Dominicana

Pluma 3- Verano 2006

En abril de este año estalló una huelga de profesores en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, capital de República Dominicana. Los profesores estallaron el movimiento en demanda de mejoras salariales, las autoridades se negaron escudándose en la supuesta mala situación económica de la Universidad. Este argumento provocó un giro en los acontecimientos favorable al magisterio: los profesores exigieron conocer el estado financiero de la institución, con lo que han logrado no sólo que se cumplan sus demandas más importantes, sino llevar al movimiento a otro plano en el que ya no solamente luchan por mejores condiciones laborales, sino en el que ya buscan intervenir de manera activa en todas las decisiones que tienen que ver con la vida de su institución, es decir, anhelan una universidad democrática y popular, y como primer paso buscarán limpiar las finanzas y ponerle un tope a los salarios de rectores y funcionarios. El movimiento se ha anotado ya algunos triunfos, por lo que después de 24 días decidieron levantar la huelga.

He aquí un ejemplo de lucha, pero además de la efectividad de los métodos tradicionales de la clase trabajadora.


Entrevista realizada por el periódico Venceremos , órgano de la Liga Socialista de los Trabajadores (LST) de la república Dominicana, a Hugo Cedeño, profesor de sociología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y dirigente de la LST, quien fue electo por la asamblea de profesores como miembro del Comité de Huelga que dirigió la lucha.

Venceremos: ¿Cómo valora la huelga?

Profesor Cedeño: Fue exitosa. Principalmente por el método de lucha que predominó durante todo el proceso huelguístico y porque arrancó a las autoridades parte de las demandas que dieron origen al movimiento.

Esta lucha puede trazar un camino al resto de los trabajadores del país. No por la huelga en sí misma, sino por el método de asambleas que le dio origen y continuidad. También porque la asamblea votó democráticamente, la dirección de la lucha, que esta vez se llamó Comité de Huelga, integrado por docentes y empleados universitarios.

En estos organismos, y casi de manera espontánea, trabajadores docentes y administrativos de la universidad se unificaron para derrotar a las autoridades. Unir a trabajadores y profesores en una misma lucha solamente se veía a los inicios del glorioso Movimiento Renovador.

Esa experiencia es más que suficiente para demostrar que los trabajadores en Dominicana y el mundo pueden reunirse en su asamblea de base, discutir y votar un plan de lucha y elegir democráticamente a sus dirigentes. Esa es y ha sido la tradición del movimiento obrero mundial. Lo que sucede es que las direcciones burocráticas (o las que sin ser burocráticas, aplican el método antidemocrático), han enterrado tan bella experiencia.

V: ¿Cuáles han sido los resultados de la lucha?

P C: Desde que la huelga inició con los trabajadores administrativos y luego en unidad con los docentes, el Rector y las autoridades cantaleteaban como disco rayado que no podían aumentar ni un chele porque no había dinero en la UASD. El primer triunfo fue demostrar que el Rector y las autoridades mentían…

En las tres reuniones que hizo la Comisión de Negociación (nombrada por el Comité de Huelga), con las autoridades y luego con el propio Rector, éstos sólo decían que la huelga era insensata e irracional porque la universidad estaba en crisis financiera y que antes de negociar había que levantar el paro. Esa también fue la actitud del gobierno a través de la Secretaría de Educación Superior Ciencias y Tecnología.
En medio del paro el gobierno cedió en algunas de nuestras demandas, entre éstas el aumento del 50% a los viáticos y transporte para los más de 795 docentes que viajan a los Centro Regionales; en la aplicación de las categorías profesorales, etc. Pero el aumento salarial lo envió para enero del 2007 y propuso un 20% para esa fecha. Esto último fue rechazado por el Comité de Huelga y la asamblea. Sin embargo, los puntos anteriores a éste, fueron vistos por sectores de empleados y docentes como un importante triunfo frente al gobierno y las autoridades. Así se discutió en el Comité de Huelga para poder entender la dinámica de la lucha y el nivel de consciencia de los huelguistas. Ese es el arte de la dirección.

Luego de que las maniobras del Rector no dieran resultado, y presionados por la determinación de lucha de los huelguistas, el Consejo Universitario votó aumentar un 10% a los salarios de los trabajadores administrativos y docentes, más no a los funcionarios. Y que si los dirigentes del Comité de Huelga podían probar otras fuentes para aumentar más del 10%, estarían en disposición de hacer el incremento. También plantearon que fueran aceptadas las propuestas hechas por el gobierno.

Amplios sectores de docentes y empleados vieron con alegría que -aunque parcialmente- habían logrado un triunfo. El más importante de todo es haber derrotado al Rector y las autori-dades demostrándoles que sí había dinero para aumentar el salario.

Pero quedaría otro pleito por echar. La Comisión de Negociación del Comité de Huelga se reunió con una delegación del Consejo Universi-tario, encabezada por el vice rector administrativo, Ediltrudis Beltrán, para buscar las fuentes que según las autoridades podrían garantizar un aumento por encima del 10%.

La comisión del Comité de Huelga exigió a las autoridades entregar todos los datos financieros de la universidad para estudiarlos y hacer propuestas.

Cuando conoció datos parciales y dio a conocer las medidas que se podrían tomar para sacar el dinero del aumento por encima del 10%, la delegación del Consejo Universitario protestó y se limpió las manos informando no poder acceder a las mismas. Nosotros interpretamos que lo hacían por que tocaban sus privilegios e intereses.

Imagínese que solo eliminando las compensaciones se obtendrían 60 millones de pesos al año. Si se cancelan los enlaces y asesores habría un ahorro de más de 22 millones de pesos y en actividades conexas y otras no definidas se gastan más de 17 millones.

El suspender los pagos adicionales a funcionarios y aplicar un salario tope para las autoridades, incluyendo el Rector, significaría un ahorro anual por encima de los 42 millones de pesos. Y hay decenas de medidas más que podrían tomarse.

Si a las mismas les sumamos la recuperación de los más de 30 millones de pesos robados a la UASD por contratistas y ex-funcionarios debido a obras mal construidas o la compra a sobre precios realizadas en el Comedor Universitario, según consta en auditorias realizadas recientemente, habría dinero a montón.

Otros que elevaron su protesta fueron los decanos, a quienes solicitábamos entregar el 20% de los ingresos de las facultades a los fondos generales de la universidad para hacer el aumento salarial. Los ingresos de todas las facultades y Centros Regionales el año pasado sobrepasaron los 95 millones de pesos. Esa es una de las fuentes de sus privilegios y poder de negociación que tienen al controlar las distintas Facultades y Centros Regionales como si fueran feudos.

Por otro lado, conocer esos informes financieros, aunque parciales, sirvieron para demostrar los privilegios de las autoridades, el uso antojadizo de los recursos económicos que maneja el Rector y los funcionarios, el clientelismo político, la compra de activistas profesorales, de empleados y estudiantiles, por la vía de compensaciones, enlaces, asesorías, becas estudiantiles, etc.

A través de dichos informes se pudo conocer que el Seguro Médico tiene una deuda por encima de los 18 millones de pesos sin que a la fecha haya claridad de cómo se acumulo la misma.

El logro más significativo en este aspecto fue el de crear conciencia de la necesidad de acabar con los secretos en el manejo de los recursos de la universidad y hacer públicas tantas barbaridades que cometen las autoridades.

V: ¿Cuál es la tarea ahora?

PC: En la asamblea del 24 de abril, que fue la que votó levantar la huelga, un grupo de maestros, encabezados por una profesora de Humanidades, a su nombre y en el de un nutrido grupo de docentes, propuso trabajar para convocar un Claustro presencial como lo establece el Estatuto Orgánico. Nosotros apoyamos el esfuerzo de la profesora y nos activamos a favor del mismo.

Creemos que una vez levantado el paro la continuidad de la lucha pasa por desarrollar un gran movimiento por imponer el Claustro Presencial Estatutario que discuta a fondo el saneamiento de la universidad, empezando por eliminar de una vez y por todas los privilegios de las autoridades y los de todos aquellos que sin ser parte de las mismas se benefician del manejo de los recursos financieros.

Una de las propuestas que nosotros como grupo hemos venido levantando -y la vamos a defender en las discusiones de los comités pro claustro y en el mismo evento- es el tope salarial. Con esto lo que decimos es que ninguna autoridad universitaria, incluyendo el rector, puede recibir un salario superior al que recibe un profesor titular a tiempo completo.

Ahí está la importancia de los Comités pro Claustro Presencial en cada facultad, escuela, departamento, centros regionales.

Estos mecanismos organizarían y serían la garantía de que desde la base todos los aspectos que benefician a docentes y empleados se discutan para votar democráticamente las propuestas a llevar al Claustro Presencial.

Es una pelea muy dura. Igual que la que dimos durante la huelga. Pero esta vez en un plano muy superior porque significa construir nuevos organismos universitarios en los que la base profesoral, de empleados y estudiantiles discuta y decida democráticamente todos los aspectos que tienen que ver con garantizar que la universidad sea verdaderamente crítica, democrática, apegada a los criterios científicos en cuanto a lo académico, la investigación y la extensión, y que realmente garantice el acceso de los trabajadores, sus hijos y familiares a la educación superior.

Y para lograr esos cambios tenemos que ganarnos a la mayoría de los profesores, a los empleados y la gran masa estudiantil. Esa tarea es ardua pero hay que asumirla.

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