2000, La "wipala" en el Congreso Nacional
Ecuador

Pluma 3- Verano 2006

La crisis es brutal y la miseria también. El 57% de la población no es asalariada. Casi el 20% están desempleados, casi 50% están en el mercado informal o en el subempleo. Los salarios están congelados y la inflación es del 100% anual. El salario mínimo es de 53 dólares mensuales.


Desempleados, trabajadores de la economía informal, -indígenas o no- están todos arruinados. No es casual que el 80% del pueblo está contra el gobierno y contra la dolarización. Y no es casual que una de las consignas más gritadas en la manifestación del 21 de marzo fuera 'No, no me da la gana, de ser una colonia norteamericana' ". Esto dice la periodista brasileña socialista Mariúcha Fontana, quien visitó Ecuador dos meses después de la insurrección que en enero de 2000 derrumbó a un gobierno designado mediante elecciones.


"La insurrección dividió al ejército. Más del 65% de las FFAA se pasó al lado del pueblo. La base del ejército y la oficialidad media se rebelaron y regimientos enteros (la base es popular e indígena) se colocaron con prontitud a disposición de la insurrección y del Parlamento de los Pueblos", escribió Jonas Potyguar, dirigente socialista brasileño en la revista Marxismo Vivo, no. 1, de ese año.


El 21 de enero comenzó la revolución en Ecuador. Ocurrió una insurrección de carácter nacional que culminó con la ocupación de la capital, Quito y de los edificios públicos. La insurrección fue previamente organizada y convocada. Derrumbó al gobierno e impuso otro, elegido por las organizaciones del movimiento de masas, el cual se mantuvo sólo durante ocho horas.
Así fueron los hechos según la revista Rikcharishun, (Despertemos), Nº 1, de marzo del 2000, que es el periódico bilingüe de la Ecuarunari (Confederación de Pueblos de la nacionalidad kichwa del Ecuador).


"Desde el domingo 16 de enero por la noche, delegados por sus comunidades indígenas y organizados desde la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador, CONAIE, cientos de hombres y mujeres avanzaron hacia la ciudad de Quito. El objetivo: recuperar la voz de los quinientos años de silenciamiento, recuperar para todos la dignidad de sus pueblos y del país, y construir una sociedad diferente, más democrática, más justa, más tolerante.


"El lunes 17 de enero, utilizando los conocimientos y destrezas de tantos años de resistencia, los indígenas lograron romper el cerco militar y policial que se había impuesto alrededor de toda la capital de la república.


"El martes 18 de enero, se inician con fuerza diversas movilizaciones al interior de Quito, que captan la simpatía y apoyo de numerosos sectores sociales urbanos.


"El miércoles 19 de enero se inicia una marcha de más de 20.000 personas. Su demanda: la construcción con todos y todas de un nuevo país. Durante la noche, los indígenas realizan un cerco infranqueable al Parlamento y a los locales de la Corte Suprema de Justicia.


"Para el día jueves 20 de enero, el ejército y la policía hacen un despliegue impresionante de fuerza para detener el cerco indígena.


"El viernes 21 de enero se inicia a las 10.30 la toma de las instalaciones del Congreso Nacional. Durante toda la noche anterior, se mantuvieron diversas escaramuzas con la policía y el ejército. A las nueve horas del viernes 21, se logra romper el cerco y los indígenas comienzan a ingresar, conjuntamente con los miembros del Parlamento de los Pueblos del Ecuador al Congreso Nacional.
"La entrada de miles de representantes de los pueblos indígenas y de las organizaciones populares a los predios del Congreso Nacional es facilitada por un grupo de militares comandados por el General Carlos Moncayo y el coronel Lucio Gutiérrez. Los dirigentes indígenas instalan con el coronel Lucio Gutiérrez, la Junta de Gobierno Popular "Del pueblo y para el pueblo", contra la corrupción, contra el neoliberalismo, por la equidad económica, por el pleno desenvolvimiento humano y en pos de un Estado realmente de bienestar social. A las doce horas, flamea, por primera vez en la historia del Ecuador, la "wípala", la bandera indígena, en el Congreso Nacional.
"A las 15. 30 hs. los indígenas y otros grupos sociales toman la Corte Suprema de Justicia. A partir de esa hora empieza el cerco al Palacio de Gobierno.


"En el local del Congreso Nacional y antes de iniciar otras acciones, se instala oficialmente el Parlamento Nacional de los Pueblos del Ecuador, que asume sus funciones de legislación y establece sus primeros decretos. Se decreta, en efecto, la orden de impedir la salida al exterior del ex-presidente Jamil Mahuad. Se decreta también la conformación de la nueva Junta de Gobierno denominada Junta de Salvación Nacional, conformada por el Coronel Lucio Gutiérrez, por el lider indígena y presidente de la CONAIE, Antonio Vargas, y por el jurista, antiguo Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Solorzano. La junta firma sus primeros decretos devolviendo los recursos del pueblo que fueron confiscados para salvar a los bancos, estableciendo control de precios a los productos de primera necesidad. Resolvió también el fin de la dolarización, el fin del proyecto de privatizaciones, la moratoria de la deuda externa (hasta lograr o una renegociación o su perdón) y el descongelamiento de los ahorros y la obligatoriedad para los bancos de su pago al pueblo.


"En las horas de la tarde del viernes 21 de enero, y vista la situación política nacional, el alto mando militar, pide la renuncia al presidente Mahuad. A las 17.00 hs. el presidente Mahuad sale escurridizamente del Palacio Presidencial custodiado hacia una base aérea. A las 18.30 hs., la suma de pobladores quiteños, indígenas, jóvenes, militares, avanzan hacia el Palacio Presidencial, a consumar el acto de derrocamiento del presidente. Saludados por miles de ciudadanos, la marcha nutrida por aproximadamente cincuenta mil personas avanza hacia la toma del Palacio de Gobierno y la instalación de un Gobierno Popular.


"A las 19.15, ingresa al Palacio de Gobierno la Junta de Salvación Nacional, en medio de vítores, la algarabía y las manifestaciones de júbilo de los presentes. La toma del Palacio de Gobierno es pacífica: el presidente Mahuad había desalojado el palacio horas antes y su gobierno había caído. Con vítores y consignas llegan y entran los dirigentes indígenas y de organizaciones populares conjuntamente con los coroneles."


Antes de continuar con este relato, pasemos revista a las organizaciones mediante las cuales el pueblo ecuatoriano llevó a cabo el levantamiento.


Las organizaciones mediante las cuales el pueblo ejerció el poder


La CONAIE (Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador) agrupa a 13 naciones o etnias. Organizó a aproximadamente tres millones de personas.
La CMS (Coordinadora de Movimientos Sociales) agrupa a una buena parte de los empleados públicos, a los petroleros, electricistas, organizaciones barriales, de la mujer, pequeños comerciantes etc. Estaba organizada en 16 provincias (prácticamente todo el país).
El Seguro Social agrupaba a más de un millón de campesinos (la mayoría no indígenas).
El Parlamento de los Pueblos nació espontáneamente en Guamote -un cantón indígena muy combativo-, y la CONAIE y la CMS propusieron instalarlo nacionalmente.
"El Parlamento está compuesto por delegados electos en los barrios, comunas, etc. En las ciudades se eligen delegados a los Parlamentos Provinciales, que, a su vez, eligen sus delegados al Parlamento Nacional. Prácticamente la mitad del Parlamento en los cantones y Provincias está compuesto por representantes del campo (indígenas y no indígenas) y la mitad por los sectores urbanos. Los delegados tienen mandatos revocables, cualquiera puede ser destituido en cualquier momento por la base. Sólo los delegados votan, pero las organizaciones del movimiento pueden participar de las discusiones. En la ciudad de Guamote el Parlamento es un poder permanente del pueblo. Destituyó al alcalde y delegados cuando estos no siguieron sus determinaciones. El Parlamento decide todo en el Cantón: el destino del 100% del presupuesto, dónde y cuándo construir obras, organiza la utilización de los tractores en las comunas indígenas, etc. El Parlamento allá manda en la Cámara, etc. (instituciones que decidieron respetarlo, para no ser destituidas en dos o tres días).


El Parlamento Nacional fue instalado por primera vez el día 11 de diciembre de 1999 y convocó la insurrección del día 21 de enero de 2000 para instalar un Gobierno de Salvación Nacional. Del 11 al 21 de enero, el Parlamento (apoyándose también en la CONAIE y en la CMS) dirigió el proceso insurreccional y funcionó como un poder alternativo de hecho. En sesión permanente, con 146 delegados electos, el Parlamento piloteó todos los pasos de la insurrección, votó el plan del Gobierno de Salvación Nacional e, inclusive, las primeras medidas que éste tomaría, y efectivamente tomó en las ocho horas en que estuvo en el poder.

Epílogo


Una vez instalado el nuevo gobierno del pueblo, los medios de comunicación cierran filas en contra de éste, al que denuncian como un "golpe militar", como lo llaman, y convocan a la sociedad a rebelarse contra el nuevo gobierno. "Los miembros de la oligarquía, llaman a reprimir a los golpistas y a los indígenas por la fuerza y al costo, dicen ellos, de una masacre si es necesario. Las cámaras de la producción, de los grandes terratenientes, se asustan y conminan al alto mando militar a adoptar decisiones más radicales.


"Se esgrime el riesgo de un bloqueo por parte de los Estados Unidos y se amenaza con la fuga de capitales que destruirían la frágil economía ecuatoriana.
"El alto mando militar reacciona a los pedidos de la oligarquía, de las cámaras de la producción, e incluso de la embajada de los Estados Unidos, y se dirige, hacia las ocho de la noche del día viernes 21 de enero, al Palacio de Gobierno a dialogar con la Junta de Salvación Nacional." El alto mando militar logra la capitulación de los militares involucrados en el levantamiento, así como de algunos dirigentes indígenas. El poder es transferido al vicepresidente de Mahuad, Sr. Gustavo Noboa.
"A las 07.35 del día sábado 22 de enero, el vicepresidente Gustavo Noboa se posesiona como Presidente del Ecuador en el Ministerio de Defensa y en compañía del alto mando militar, entre ellos el General Mendoza.
La dirigencia indígena, por su parte, desde las 04.00 hs. acude a explicar lo sucedido ante los miles de compañeros, advertirles de la traición del General Mendoza, así como insistir con ellos del triunfo que significó la defenestración pacífica de Mahuad. Las comunidades deliberan y optan por retornar a sus tierras, para preparar la continuación de una lucha que ha tenido un gran momento de expectativas y triunfo en esta ocasión. Los músicos nuevamente acompañan el retorno a casa. Todas y todos van decididos a volver, a seguir la lucha, con esa infinita paciencia que es patrimonio de nuestros pueblos."


La traición de los militares y de algunos dirigentes sociales, la falta de un programa revolucionario de gobierno y, sobre todo, de un partido socialista que orientara a las masas sobre cómo conservar y ejercer el poder, condujeron al fracaso de este gobierno de ocho horas, uno de los más breves en la historia, pero que muestra que el proletariado organizado y sus aliados pueden derrocar a sus opresores e instaurar un poder acorde con sus intereses.

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