2004, comunidad mixe
Oaxaca

Pluma 3- Verano 2006

El levantamiento armado en Chiapas en 1994 impactó con mucha fuerza en su vecina Oaxaca, donde el gobierno del PRI se vio obligado a expedir una ley que dio paso al respeto de los "usos y costumbres" de las comunidades indígenas en lo concerniente a la elección de autoridades y a su gobierno interno.

Según el escritor Luis Hernández Navarro, la ley "no hizo sino reconocer una realidad ya existente. Sobre las instituciones políticas formales, muchos pueblos indios mantienen sus prácticas e instituciones de gobierno como también los utilizan para dirimir conflictos en el seno de la comunidades." 1 Cada comunidad elige a sus autoridades mediante reglas nacidas de su propia experiencia. Es frecuente la elección en asambleas con votaciones a mano alzada. En otros se hace mediante plebiscitos. "Es común que las decisiones se tomen sobre la base de consensos -largamente trabajados- en lugar de votaciones."

"Hay una tendencia creciente a incorporar a las mujeres a las tomas de decisiones donde esto no existía. Tal y como lo definía una dirigente indígena: 'las mujeres queremos los usos y costumbres. Pero queremos que cambien. Queremos que la costumbre sea respetar a la mujer.'"

En estas poblaciones se accede a un cargo "sobre la base de las tareas cumplidas y la política es sinónimo de servicio a la comunidad."

Dice Hernández Navarro que la comunalidad es el "principio rector del movimiento indígena y se materializa en tres principios básicos": "La comunidad y colectividad en general es la que determina el destino de todos, en armonía con los intereses individuales. Segundo, el ser humano es parte de la naturaleza y no el centro de ella. El crecimiento de los pueblos y las comunidades está directamente vinculado con el respeto de la naturaleza. Y, tercero, la necesidad de reivindicar la diferencia y la diversidad más que la igualdad radical y homogeneizante. Nadie es superior o inferior, simplemente es diferente."

En un excelente reportaje titulado"Faustino: el topil que llegó a alcalde", Rodolfo Montes captó con unas pocas pero definidas líneas la experiencia de una comunidad mixe.

"Cuando Gregorio Faustino Reyes nació, su destino ya estaba marcado: crecería y trabajaría a marchas forzadas para ser presidente municipal de Santa María Alotepec, Oaxaca.

"Así lo decidieron sus padres cuando lo tenían en brazos. Entre las montañas y bosques impenetrables, Gregorio anduvo descalzo, cortando leña, picando piedra de la sierra para hacer bultos de grava, anduvo acarreando botes con agua para su comunidad, asentada en la zona mixe con sus casas de madera y noches de intensos azules.

"Gregorio Faustino se convirtió en topil, que significa ser el peón de su comunidad.

"Por increíble que parezca, para ser presidente municipal en esas comunidades indígenas primero se tiene que trabajar durante tres años como topil.

"Luego de sortear con éxito esos tres años de trabajo forzado, Gregorio Faustino subiría al siguiente peldaño: mayor de vara.

"Como mayor de vara organizaba a la comunidad para que abriera nuevos caminos, construyera escuelas y casas. Otros tres años de vida se le fueron a Gregorio en ese encargo.

"Llegó el tiempo de la decisión. A cielo abierto, el pueblo terminó eligiéndolo presidente.

"'Me siento bien orgulloso de haberlo logrado. Esto habla de que nuestras costumbres son antiguas, sólidas, consagradas por siglos'.
"Desde el I de enero de 2004 hasta enero de 2005, Faustino Reyes trabajará, también, sin cobrar un centavo.

"Gregorio asegura que la suya es una 'tierra bendita' protegida por 'un manto divino' que sus antepasados tendieron. 'Aquí nos enseñaron a gozar el terreno comunal sin ningún interés monetario'".
"Por eso aquí, donde se bebe mezcal sin que cause estragos, Gregorio Faustino dice que habrá de acabar 'lácida y tranquilamente' su existencia porque su mundo, afirma, es más amable, más humano.

"Este indígena mixe habla de sus logros ya como presidente municipal:
"'Construí una escuela con ocho aulas para 180 infantes, instalé una bomba de agua de alta presión, compré sierras eléctricas'".

También ha logrado que la encargada de la Oficina para los Pueblos Indígenas de la Presidencia de la República, Xóchitl Gálvez, le donara 3 millones 368 mil pesos para meter energía trifásica.
"También pone en su lista de éxitos haberle dado clases a nuevas generaciones de bailarines, así como haber apoyado a la banda de música, al equipo de basquetbol y haber construido una cancha de futbol.

"A escasos tres meses de que concluya su mandato, Faustino Reyes expresa el gusto que siente de ver a su pueblo con esos servicios. 'Pero quisiera más, mucho más que eso'.

"Por lo pronto, Faustino Reyes de una cosa está seguro. Una vez que el pueblo nombre a una comisión revisora de cuentas, tendrá que meter su mano al bolso para poner de su propio dinero.
"'Muchos presidentes municipales salen endrogados. Dejan a sus familias y se van a trabajar a México para pagar lo que haga falta. El sacrificio vale la pena. Nací para ayudar'".2
(Cuauhtémoc Ruiz)

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