PLUMA No.1

Revista teórica marxista de política, arte y literatura

No. 1 Invierno del 2005

 

Los bolcheviques, retratados por Trotsky

Trotsky, que conocía bien a estos hombres y llevó su mismo tipo de vida, a pesar de no ser bolchevique aún, escribió respecto a ellos: "La juventud de la generación revolucionaria coincidía con la del movimiento obrero. Era el momento de los hombres de 18 a 30 años. Los revolucionarios de mayor edad eran contados con los dedos de la mano y parecían ancianos. El movimiento desconocía por completo el arribismo, se nutría de su fe en el futuro y su espíritu de sacrificio. No existía rutina alguna, ni fórmulas convencionales, ni gestos teatrales, ni procedimientos retóricos. El patetismo que empezaba surgir era tímido y torpe. Incluso palabras como 'comité' y 'partido', resultaban nuevas aún, conservando su aureola y despertando en los jóvenes unas resonancias vibrantes y conmovedoras. El que ingresaba en la organización sabía que la prisión y la deportación le esperaban dentro de unos meses. El pundonor del militante se cifraba en resistir el mayor tiempo sin ser detenido, en comportarse dignamente ante la policía, en secundar cuanto se pudiese a los compañeros detenidos, en leer el mayor número de libros posible en la cárcel, en evadirse cuanto antes de la deportación para ir al extranjero y hacer allí provisión de conocimientos, con el fin de volver y reanudar el trabajo revolucionario. Los revolucionarios creían en aquello que enseñaban, ninguna otra razón podría haberlos llevado, de no ser así, a emprender su vía crucis."

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