Con métodos ajenos a la clase obrera: Un grupo minoritario abandona el POS

En el contexto del período de precongreso de nuestro Partido Obrero Socialista, emergió con nitidez un sector minoritario que abandonó la organización luego de desarrollar posiciones profundamente equivocadas, más parecidas a la de una secta autopoclamatoria, respecto de diversos hechos fundamentales de la lucha de clases en nuestro país; peor aún fue que esas posiciones estuvieron acompañadas de métodos aberrantes, que nada tienen que ver con una organización revolucionaria que practica la democracia obrera. Las calumnias, los ataques descalificadores, misóginos y destructivos, el ocultamiento de información, la conspiración en contra de los militantes y los equipos partidarios, constituyeron el método que correspondió con una política ajena a nuestra tradición partidaria. A pesar de haberles ofrecido todas las garantías democráticas, ese grupo minoritario decidió no asistir a nuestro XI Congreso Ordinario, realizado los días 13 y 14 de noviembre, evadiendo la discusión política con los delegados electos en nuestros equipos de base, de la agenda votada por unanimidad por nuestro Comité Central, donde esa minoría estaba representada, y después ratificada por los delegados en el Congreso. Por el contrario, ese grupo exigía realizar un “Congreso extraordinario”, en la misma fecha, con un único punto en la agenda: nuestra propuesta política hacia la cooperativa Tradoc, evadiendo puntos fundamentales abordados en nuestro Congreso y quedando por fuera del Partido Obrero Socialista- Movimiento al Socialismo por decisión propia.

¿Y por qué tanto interés en nuestra propuesta hacia Tradoc? Porque ese pequeño grupo ha decidido emprender un ataque sectario y destructivo contra uno de los triunfos más importantes alcanzados por la clase trabajadora mexicana en los últimos años, el de la huelga de Euzkadi, inventando acusaciones calumniosas hacia su principal dirigente: Jesús Torres Nuño, militante de nuestra organización. Pero al mismo tiempo pretende deformar la realidad, pues además de ese gran triunfo, Tradoc es en la actualidad una cooperativa modelo, pues se basa en la democracia interna, es de las organizaciones más solidarias del país, da empleo a 850 trabajadores, con percepciones muy por encima del medio nacional, pues son los mejor pagados de la industria llantera.

Y ese grupúsculo afirma de manera calumniosa que los más de 200 compañeros nuevos, “son explotados por los cooperativistas de Tradoc”, a través de una “out sourcing”. Nada más falso, y los retamos a que nos den un solo ejemplo donde a los 5 años, los trabajadores de una “out sourcing” tienen el derecho, establecido en las Bases Constitutivas de Tradoc, de formar parte de la cooperativa de propietarios de esa gran empresa. Al mismo tiempo que gozan de las mismas prestaciones y percepciones que “sus patrones”.

Se trata entonces de un grupo sumamente sectario, que constantemente ataca una experiencia social tan importante como la cooperativa que heredó la gran lucha de los trabajadores de Euzkadi. Por cierto, nuestro Congreso contó con la participación del equipo de militantes del POS que participa en ese gran proyecto cooperativo, quienes vinieron a defender sus posiciones, de manera abierta y democrática, ante esta oposición ultraizquierdista, que pretende echar por la borda este gran triunfo y que es un símbolo de lucha consecuente, que contó con la participación de nuestro partido.

Nuestro Congreso contó con la presencia de un dirigente de la Liga Socialista de los Trabajadores, de la República Dominicana, quien en representación de tal organización y de Opinión Socialista de Argentina -que junto con el POS y Rozo de Haití, formamos la Corriente Internacional Revolucionaria (CIR), fundada en el año 2008- se entrevistó con dos de los representantes de dicho grupo, conminándolos a sujetarse a la Convocatoria a Congreso Ordinario, votado por los organismos de dirección del POS-MAS, a lo que respondieron con un mal trato al compañero.

Ese grupo se negó a acudir al Congreso y tomó violentamente nuestro local ubicado en la colonia Guerrero, para supuestamente realizar su “congreso extraordinario”, trayendo compañeros engañados y acarreados, que no tienen relación con nuestra organización, impulsando un Congreso fraudulento, pero que aún así no logró ir más allá de 25 personas.

Nuestro XI congreso Ordinario contó con la participación de delegados efectivos, que cumplían todos los requisitos estatutarios, de 6 estados del país y el apoyo de un grupo de simpatizantes de Guanajuato. Pero además con dos características importantes: son compañeros trabajadores, obreros en su mayoría, que han vivido procesos de lucha en sus respectivos centros de trabajo, donde nuestro partido ha jugado un papel importante en la conducción de sus luchas, así como estudiantes y trabajadores, que conforman una organización estrechamente ligada a las actuales luchas del proletariado mexicano; y la segunda característica, en la dirección nacional electa son mayoría las compañeras, que fueron vanguardia en este periodo de construcción y defensa de nuestro partido.

Lamentamos que ese grupo no se haya presentado a discutir temas fundamentales para nuestra organización, que hayan evadido el debate democrático interno, además de los puntos políticos sobre la situación internacional y nacional; destacaba la necesidad de presentar un balance del trabajo realizado desde el anterior Congreso, así como de cada uno de los integrantes de la dirección anterior, para definir claramente qué dirección se requiere para continuar la construcción de un partido socialista que interviene en la lucha de clases.

Si se negaron al debate fue porque su principal dirigente estaba sujeto a una investigación por defraudar a nuestra organización, apropiándose de la única propiedad de la organización, en beneficio propio, en un proceso de descomposición social, donde además, según su visión de partido, nadie puede cuestionar al máximo dirigente, aunque éste defraude a la organización, en un proceso de enriquecimiento personal. De ahí sus maniobras, calumnias y hechos sacados de contexto, que amenaza con dar a conocer públicamente, pretendiendo chantajearnos.

Así el Partido Obrero Socialista, que en su Congreso Ordinario definió en primer lugar la defensa de nuestro proyecto internacionalista, junto a la Liga Socialista de los Trabajadores de República dominicana y con Opinión Socialista de Argentina, que definieron claramente la necesidad de respetar las instancias democráticas, para poder resolver la crisis que vivía nuestra organización desde hace años.

Y junto con ello la defensa de nuestra propia organización, con un proyecto ligado a las luchas obreras y populares en el país, una organización disciplinada y democrática, socialista e internacionalista, para construir una herramienta política al servicio de las luchas de los trabajadores mexicanos, contra el espurio gobierno de Calderón y del resto de los partidos del régimen.